Antonio López Garcia. Fotografía de la naturaleza.

Antonio López Garcia. Fotografía de la naturaleza.
Buscando amigos

domingo, 5 de mayo de 2013

El señor de las tinieblas.


 Búho real (Bubo bubo) Cuidando de sus dos pequeños casi recién nacidos.


 Bastó una visita relámpago a esta pareja reproductora en tierras de Guadalajara para quedar irremediablemente prendado de sus enormes y enigmáticos ojos.


Realmente sorprende en todas las aves de presa, tanto diurnas como nocturnas, pese a su extraordinario poder y agresividad, la extrema delicadeza con que los progenitores cuidan de su desvalida descendencia, procurándolas sombra en las horas más calurosas del día, cobijo ante los más despiadados y tormentosos aguaceros. Y como no,  despiezándoles en trozos facilmente digeribles, las nutritivas presas que el macho ha aportado al nido para su nutrición.

jueves, 14 de marzo de 2013

Los caprichos de la Naturaleza


 Una tarde cerca del pantano de Gabriel Y Galán.

El meandro Melero. Rio Malo de Abajo, Las Hurdes.

sábado, 26 de enero de 2013

60 Millones de años.


 60 Millones de años de historia de la Tierra comprimidos en estas formaciones geológicas, como si fueran las páginas de un libro monumental, en el que leen nuestros sabios científicos en el Flysch de Zumaia.

Hoy no he podido sustraerme a la tentación de traerme este precioso recuerdo de este bonito pueblo Guipuzcoano, donde dicen que se encuentra una de las formaciones geológicas más interesantes de todo el planeta para la investigación de los cambios acaecidos en nada menos que 60 millones de años. 
Cada sustrato, cada tonalidad, cada orientación y consistencia de la roca. Todo habla al geólogo y como no tan bien al amante de la naturaleza.


Antes de que llegara el invierno


Aunque no me mira, intuía mi presencia y tardó un rato en reaccionar. El tiempo suficiente que me permitió hacerle este retrato.

lunes, 21 de enero de 2013

Una cálida visita invernal.



 Espátula común. (Platalea leucorodia)
Es sorprendente la habilidad de este atractivo visitante invernal para atrapar con su curioso pico los pequeños pececillos y crustáceos de los que se alimenta.

Como todas la aves dedica gran parte del tiempo al cuidado meticuloso de su plumaje.

Y como la mayoría de las aves estrechamente vinculadas al agua, después del arreglo del plumaje, lo somete a un cuidadoso impregnado de una sustancia oleaginosa, que lo mantiene protegido e impermeable.